Él un poco nervioso demuestra que sus movimientos son un poco bruscos y agarra mal la pava sobre la mesa, ella, la que hace hablar su cuerpo y su boca la acompaña contando vaya a saber que. Sus labios se pasan y luego sonríe mostrándole sus dientes amarillos producto de todas esas mañanas de café, antes de ir a la secundaria.
Así es como se van construyendo, conociendose el uno con el otro, así es como charlan, así es como se ríen, así como se quieren.