Costanera Carlos Paz

 El fresco viento me acaricia 

En mí cara se fabrica una sonrisa 

Disfrutando el momento 

Mientras escribo lo que pienso 


Las nubes gordas como algodones en el cielo 

El pasto como verde terciopelo

Las pintadas sierras me rodean

Mientras el cielo me desea 


La paz que hay no se puede describir 

Capaz que el tero lo hace sentir 

Las cotorras también 

Con su canto mecer 


Miro esa fuente natural de agua 

Yo estoy con mí boca calla 

Los sonidos de la costanera de Carlos Paz

Me llevan lejos y al más allá




Dama de compañía

Abrió sus piernas 

Así como abrió sus carnosos labios 

Cerró sus ojos 

Cerró sus calientes manos 


El aire los perfumaba 

Ellos entre si se encerraban 

El único cuerpo se tensionaba 

En el oscuro se aullaba 


Despacito estaba el motor

Dentro del espacio rojizo 

La ropa estaba pérdida 

La pasión enloquecida 


Dulce agonía 

Dama de compañía 

Dolor y simpatía 

De nuevo se marcharía 


Cuerpo y alma

Esos abrazos de piel cálida

Donde no hay lástima 

Si no caridad 

Se completan en tu castidad 

Dedos inquietos en tu espalda 

Cuerpos encimados que no aplastan 

Se acompañan 

Alma

Almas

Suena la noche

Suena la noche 

Y no me caigo en el sueño 

Los grillos parece que se divierten 

El negro del cielo se prende 


Las nubes espesas de la tormenta anterior 

Manchan el cielo 

Y esconden las estrellas 

Mientras siento el olor a mojada leña 


A lo lejos

Un perro está ladrando 

Es mí compañía 

En esta noche de sueño vacía 


Obviamente 

Me gusta contemplar la night 

Su cambiante color, sus seres vivos 

Pero para dormir parece que no me animo 


Pronto llegará su final 

Mi drama nocturno también terminará 

A veces soy como un grillo que juega a cantar 

Pero ahora solo quiero en mí almohada soñar